lunes, 15 de julio de 2013

Un lugar para generar cultura

El domingo pasado quedó inaugurada la Sala Auditorio de la Biblioteca Popular “Luis Etchevehere”. En tal ocasión, el reconocido compositor y pianista entrerriano, Carlos “Negro” Aguirre, interpretó algunos temas folclóricos acompañado por la intervención plástica de la ramirense Ekaterina Gelroth. Presentación de "La Música del agua". 

El público presente en el nuevo auditorio
El domingo 7 de julio se llevó a cabo la inauguración de la Sala Auditorio de la Biblioteca Popular “Luis Etchevehere”. En tal oportunidad, estuvieron presentes los socios de la entidad, público en general y, obviamente, la comisión directiva presidida por la Sra. Irma Mesner. La jornada comenzó a las 16 con una mateada donde se intercambiaron conocimientos y posturas entre músicos y gente del lugar. Posteriormente, el reconocido compositor y pianista entrerriano, Carlos “Negro” Aguirre, interpretó varios temas folclóricos acompañado por la intervención artística de la ramirense Ekaterina Gelroth.

Si bien la biblioteca se inauguró el 26 de febrero de 2011, lo acontecido el fin de semana pasado tiene que ver con la formalidad y el anhelo de todos los integrantes de la institución de calle Avellaneda de concretar un sueño tan esperado. “Será un lugar destinado para que circule y se instale cultura. Un lugar que nace del compromiso y fundamentalmente del deseo de un grupo de personas que con la ayuda de instituciones y de gente que ama los libros, la lectura y la cultura en general han contribuido para que esto sea posible”, expresó Gladys Widmer en la introducción.

La Comisión Directiva de la Biblioteca Popular
“En primer término, tenemos que reconocer a los integrantes de la comisión directiva, a aquellos que están desde 1996, que fue cuando se obtuvo la personería jurídica de la biblioteca. Fue un tiempo en el que ya se soñaba con un lugar como este. Muchos de ellos todavía integran la comisión y otros se fueron sumando luego para tomar la posta en este sueño compartido. Además, queremos destacar y agradecer a Zunilda Scioli, integrante de la comisión y autora del proyecto que se presentara al concurso organizado por el Fondo Nacional de las Artes en el Marco de la Recuperación de Espacios Culturales. Este trabajo fue uno de los elegidos entre los 20 presentados, provenientes de distintos lugares de país. El proyecto de la biblioteca fue uno de los seleccionados y el monto del premio fue fundamental para la concreción de la sala”, finalizó la presentadora.

Mano a mano
Carlos Aguirre en pleno recital
            Carlos “Negro” Aguirre nació en Seguí y es considerado uno de los creadores más originales de la actual música argentina de raíz folclórica. Sus composiciones abarcan desde la canción hasta un profundo desarrollo de la música instrumental, con una atmósfera camarística, una exquisitez técnica propia de la formación clásica y recursos provenientes de músicas populares como el jazz y los sonidos de latinoamérica. A finales del 2010, presentó su material en Japón y China. El resultado de todos estos años de vivencias con notables músicos argentinos, chilenos, uruguayos, brasileños y de lejanas latitudes del mundo, ha decantado en un paisaje íntimo que el mismo supo plasmar en un particular lenguaje propio.  Como solista, el “Negro” profundiza su vínculo con el piano, el instrumento que significó su primer contacto con la música y que dejó plasmado en su disco "Caminos''.
            En su paso por General Ramírez, el seguiense (actualmente radicado en Paraná) presentó “La música del agua”, una gira que está llevando a cabo por diversos puntos de la provincia. La misma continuará por Oro Verde, Urdinarrain, Victoria y Nogoyá. “Estoy contento de venir acá. La verdad que es un sueño porque esto forma parte de una gira que estoy haciendo por toda la provincia sobre todo en pueblos. Como una primera aproximación, como te decía, es un sueño porque hace muchos años que quiero hacer esto y me ha sido bastante difícil pero gracias al apoyo del Ministerio de Cultura y Comunicación de la provincia es que hemos logrado realizar esta primera etapa, que han sido 6 conciertos”, expresó Carlos.

¿Qué es “La música del agua”?
Este proyecto consiste, más que nada, en poner a consideración sobre todo de las nuevas generaciones que no conocieron a esos autores que fueron para mí fundacionales en el cancionero litoraleño. Volverlos como a versionar. Tomo aquí, en este repertorio, compositores como Aníbal Sampayo, Alfredo Zitarrosa, Cacho Muller de Rosario, Edgar Romero Maciel de Corrientes. La idea sería seguir circulando por la provincia pero seguir agregando compositores que me parecen importantes como el caso de Ramón Ayala de Misiones. Compositores no solo de los que ya se han ido sino nuevos o jóvenes. Hoy toqué algo de Luis Barbiero, que es un compositor de Paraná y que no se lo conoce tanto. Quiero hacer una versión de una canción muy hermosa de Coqui Ortíz, un compositor de Chaco. Él ha hecho la letra de una canción y la música la hizo Matías Arriazu, guitarrista de Formosa, y quiero trabajar un poco sobre esas obras de contemporáneos y sobre los cuales nos apoyamos nosotros como nuestros hermanos mayores.

¿Qué representa la música del Litoral para usted?
Paradójicamente, no ha sido como el eje de mi búsqueda durante muchos años, a pesar de ser de acá. Me han interesado otra música también como la del noroeste, las sambas, las chacareras. Hace un tiempo como que eso fue decantando y empecé a sentir la necesidad cada vez más de recorrer estos lugares. Primero, buscando material y en cada una de estas mateadas sucede que algún músico del lugar canta alguna canción. Y por ahí alguna de ellas me resuena mucho y me dan ganas de versionarla. Entonces, voy recogiendo todas esas cosas, vivencias, lo que la gente me cuenta y voy llevando esa mochila bien cargadita de cuestiones con una aproximación afectiva de los lugares. No solamente a través de un libro sino a través del afecto de la gente que te cuenta algo, que te confía un secreto, una historia. La música del litoral, en este momento, está siendo como el eje de mi trabajo. Tengo un profundo amor al rio y tengo mucha preocupación por las cosas que están pasando en el rio por la contaminación severa, por estas multinacionales que tenemos en Diamante y Victoria. Al rio no lo veo solamente como un recurso sino, como dice Jorge Fandermole, como un universo simbólico. Es un universo no solo en términos de lo que uno pueda generar artísticamente con eso sino la gente que elige vivir en este lugar y se ha criado ahí. De a poco yo fui empezando a quererlo a ese lugar, a punto tal de que hace un tiempo estoy viviendo en Bajada Grande (Paraná).

Si bien naciste en Seguí, radicas actualmente en Paraná y ahí está tu gran musa inspiradora: el rio.
Exactamente. Es maravilloso. Yo he agarrado la costumbre de ir a ver el amanecer, que lo tengo ahí en Bajada a una cuadra de mi casa. Todos los atardeceres son distintos y te ofrecen un momento de gran introspección, siento que uno se diluye un poco en el paisaje, desaparece de alguna manera y logra un estado de poesía en la medida que uno no se crea tan importante y se deje llevar un poco por el puente que se tiene con el paisaje. En el momento en que uno se diluye, es el momento donde uno se integra al paisaje y lo puede disfrutar con toda la dimensión que eso tiene. En eso radica el ejercicio que trato de hacer todos los días. A veces lo logro y a veces no, depende de las cosas que te hayan pasado en el día o que te han modificado de alguna manera.

¿Cómo podes resumir estos más de 25 años de trayectoria dentro de la música?
Sin querer, me di cuenta de que elegí transitar no precisamente por el camino asfaltado sino más bien por uno que lleva más tiempo, que es más paulatino pero a la vez, si uno se puede relajar y no tener como la ansiedad de llegar a ninguna parte, permite que uno realmente pueda disfrutarlo y aprender de cada pasito que uno da. El éxito es como una cosa externa, como que puede suceder o no y si sucede no modifica lo más sustancial que uno busca. En todo caso, hasta puede entorpecer esa búsqueda interna que uno tiene en el sentido de que distrae las energías en algo que no es la búsqueda esencial. Es un camino arduo y que tiene costados bastante áridos, yo agradezco igual que no se me haya brindado el éxito de manera vertiginosa o fácil. Para mí, el éxito consiste en estar en armonía conmigo mismo, estar conforme con lo que estoy haciendo. De todas maneras, no me arrepiento de nada. Hay días en que la música no fluye tanto. Creo que el ego muchas veces te demora el proceso, más que colaborar con lo que estás haciendo porque te pone la energía en otro lugar.

¿Cómo surge la presentación con Ekaterina Gelroth?
El "Negro" junto a Ekaterina Gelroth
El año pasado tuve la suerte de tocar con un grupo que se llama Emparche (Santa Fe), en el cual Ekaterina pinta en todas las presentaciones del grupo. Esto fue en noviembre del año pasado. Ahí vi por primera vez sus trabajos y me atraparon los cielos de Ekaterina, lo que me llevó incluso a preguntarle cómo miraba ese cielo. Ella me confesó que era una de las cosas que más había mirado en su vida, se había detenido en la observación del cielo. Eso para mí es muy notorio porque lo puedes pintar del color que quieras pero siempre tiene un nivel de compromiso con ese paisaje que es muy fuerte. Realmente me sentí muy atraído por todo lo que ella va volcando. Entonces, cuando pensé en la posibilidad de venir a Ramírez primero hablé con “Eka” y le pregunté si tenía algún contacto acá. Sin decírselo, abrigaba el deseo de que ella se enganchara y ella sola lo dijo.

¿Es tu primera visita a la ciudad?

Es mi primera visita tocando. Venía cuando era gurí a bailar porque soy de Seguí. Siempre había contacto con alguien de aquí. Ahora ya desde otro lugar, un poco más grandecito. El intercambio de esta tarde, en la mateada, fue muy hermoso porque ahí conocí un poquito más la intimidad de este pueblo. Me contaron la experiencia de la biblioteca, con lujos y detalles, y otras experiencias que se han hecho. Ese es un poco el objetivo que abriga esta gira. Muchas veces, cuando uno va a tocar a un pueblo, llega con la justa al horario, toca y se va. No se conoce la gente. Entonces, la gira tiene la modalidad de que en todos los lugares se hace la mateada a la tarde como una instancia para conocer las personas, proyectos que se están haciendo. La verdad que estoy muy esperanzado porque encuentro en cada lugar gente que está haciendo algo. Es muy hermoso, incluso en pueblo pequeños más chicos que Ramírez he encontrado a grupos de gente que se reúne detrás de un proyecto y que lo piensa colectivamente. 

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