martes, 29 de diciembre de 2009

Ramírez, semillero de deportistas

PARTE IV

Entre la historia y la actualidad


Las ganas de jugar al fútbol y de formar un equipo sólido eran los propósitos que se plantearon un grupo de jóvenes de la calle Madrid, es decir, la actual French a finales de la década del ‘50. La experiencia no fue nunca un impedimento dado que éstos gurises la habían adquirido en los distintos campeonatos barriales que disputaban y así obtuvieron importantes logros. Los futuros creadores de la Pasión Romana (sentimiento descripto por el boletín de la institución que nos cuenta su historia) practicaban, sin saberlo, en las canchas de sus venideros rivales: Racing y Nobleza.
El plantel estaba conformado, en su mayoría, por parientes del arrabal. Alberto “Toto” Schwab, considerado el delegado del pelotón, junto a sus vecinos fueron los Rómulo y Remo de la institución, los fundadores de la entidad ramirense. En un principio, el nombre fue Sacachispas pero no les convencía, hasta que una película sirvió de musa inspiradora y basto para otorgarle una identidad al novedoso ente: Atila frente a Roma.
El mundo atravesaba por momentos de cambios junto a acontecimientos que cambiarían la historia nacional e internacional durante 1960 como los nacimientos de Diego A. Maradona, Marcelo Tinelli, Ayrton Senna o la creación del torneo de fútbol más importante de Latinoamérica “La Copa Libertadores” pero en General Ramírez todos estos hechos pasaron inadvertidos por que le dieron más valor al surgimiento de una de las instituciones deportivas más grande de la ciudad: El martes 20 de septiembre nace el Club Atlético y Deportivo Roma.
Todo parecía un sueño. Había jugadores habilidosos pero faltaban personas que administraran la nueva empresa deportiva. Los entusiastas adolescentes realizaron las gestiones necesarias porque carecían de conocimientos vinculados con los papeles. El maestro Carlos Bernhardt fue el primer secretario de Roma y su presidente fue Raúl López, quien no solamente dirigía todas las acciones sino que también usaba botines.
La primera reunión se llevó a cabo en calle Urquiza, donde está actualmente ubicado, y fue en la fábrica de mosaicos del tío de Alberto “Toto” Schwab, quien así lo revive en la revista mensual. El vidriero acudió a la zona de Chilcas e Isletas para solicitar ayuda. El apoyo de las madres fue vital porque eran las que amasaban y realizaban unas deliciosas tortas que generaban un ingreso al club.
El Club Atlético y Deportivo Roma también tuvo un Diego, galardonado como uno de los mejores jugadores y el primer ídolo. Su nombre completo era Diego Mac Dougall y le gustaba jugar de volante por derecha. Llevaba la camiseta con el rojo y el blanco fagocitándose mutuamente. Al principio jugaba de alpargatas pero con el tiempo se amoldó a los botines. El número 8 de este club era la envidia de muchos pero las voces contrarias llegaron a declarar: “si yo tuviera un Diego, ganaría todos los campeonatos”. Éstas fueron las palabras que el Negro Malatesta, DT de un plantel de Hernández, le pronunció al astro rojiblanco.
Diego Mac Dougall era una atracción en el césped, motivo por el cual fue tentado para jugar en uno de los cuadros más grandes de la Argentina en 1964: Boca Juniors. Su vicepresidente era el Sr. Vicental, quien residió en la Capital Provincial de la Juventud, y le había propuesto la invitación pero el pase fracaso.
El tiempo pasó y el club más joven de General Ramírez fue creciendo poco a poco. Pasaron veinte años, la Comisión Directiva ya estaba designada y gracias a un arduo trabajo obtuvieron la correspondiente Personería Jurídica y Vigencia Deportiva el 28 de julio de 1980, según la Resolución N° 126 de la D.I.P.J.
Actualmente, la organización es presidida por Héctor “Chango” Gross acompañado por Abel Eichmann, el vicepresidente. Entre los deportes que se practican están: Bochas o Deporte Blanco (participa en la Asociación Ramirense y Seguience) y el fútbol (tanto en divisiones inferiores como en mayores disputan la Liga Nogoyaense). Ésta última disciplina cuenta con 120 jugadores y merece gran reconocimiento la hazaña del 2008 donde la Primera División consiguió ambos campeonatos (Apertura y Clausura).
Cabe destacar, que la institución avanza de la mano de los socios que son el alma perseverante de ésta Pasión Romana que todos los meses aportan su granito de arena. Según nos cuenta su actual secretario, Humberto Schmidt, en una nota redactada a puño y letra, son 260 los afiliados entre activos y vitalicios.
Roma es signo de fuerza, valentía, responsabilidad y esfuerzo. Cada hincha lleva los colores adentro haciendo flamear la bandera rojiblanca todos los domingos porque como decía una de sus máximas figuras, Diego Mac Dougall: “Roma era como una segunda casa.”

jueves, 24 de diciembre de 2009

EL TRASCENDENTE PARTIDO DE ARSENIO



Transcurría el mes de agosto durante el 2007. Habían pasado cinco meses desde que Arsenio Echevarría realizó su primera práctica en la Primera División del Club Nobleza de General Ramírez.
Con tan sólo 17 años entrenaba junto a compañeros más grandes dadas sus inigualables capacidades físicas. Los entrenamientos eran mucho más exigentes, pero eso pasó inadvertido por la cabeza de este joven, que lo único que deseaba era estar en la formación inicial.
Todas las noches iba en bicicleta hasta el polideportivo para demostrar que podía jugar al futbol. Algunas veces la descocía y por lo tanto, pensaba que era la figura. Otras veces se autocalificaba como la decepción y las consecuencias se veían a simple vista: la autoestima derrotada, en el suelo entrerriano.
Con el tiempo, el oriundo de la Capital Provincial de la Juventud, se iba fagocitando en el plantel hasta el punto que le pusieron un apodo: “flaco”. Muy pocas personas, excluyendo a los familiares, conocían su nombre. Era evidente la asignación de tal seudónimo. Su metro con ochenta y siete llamaba la atención.
Comenzó a jugar más seguido. El debut fue en Nogoyá enfrentando a la localidad vecina de Aranguren. El lugar pactado era en el Club Ferro. Los noventa minutos de juego cosecharon un total de cinco goles para los visitantes. Fue victoria ramirense. Lateral por la izquierda era el puesto designado. Ingresó en la segunda mitad. La emoción tomaba forma y se hacía tangible a los ojos de los mortales.
Sin que nadie se diera cuenta, la confianza tuvo un auge estrepitoso. La fluidez en la comunicación estaba asentada y acompañada de valores como el respeto, la pasión y el amor a la camiseta. El grupo irradiaba un sentimiento de pertenencia que era envidiable para otros planteles.
Paulatinamente llegó el gran día. Nobleza debía enfrentar al club 25 de mayo en Nogoyá en condición de visitante. Alberto Ortiz, el administrador táctico, llamó a Arsenio terminada la práctica para decirle que concurra para formar parte del team. Ni una sola duda andaba por su cabeza. Un gesto de oscilación de arriba abajo con la cabeza dio la aprobación para disputar el match.
El domingo a las dos de la tarde, en la esquina del club, estaban todos con sus bolsos. El colectivo de la Municipalidad local esperaba con el motor en marcha y la puerta abierta, lista para ascender. La ansiedad reinaba en cada uno de integrantes. Alegría, euforia, emoción y hasta preocupación, eran los sentimientos que contemplaban los players de Ramírez. Para la mayoría era un partido más, especialmente para los veteranos. Para otros fue un acontecimiento atípico e inexplicable.
El clima era la única duda hasta el momento: cielo gris con sabor a lluvia, era un mal presagio.
De manera silenciosa, arribaron a la cancha con el autobús, que parecía un caballo troyano. La hora establecida era a las 16.
El vestuario convocó a los deportistas. Las cuatro paredes del lugar eran el escenario para que se lleve a cabo la metamorfosis, para luego combatir con uno de los equipos más poderosos de la capital departamental.
Las esperanzas que tenía “el flaco” para jugar eran grandes y las causas que las justificaban eran incuestionables: constancia en las prácticas, buen rendimiento en los entrenamientos y una fervorosa amistad con todos los integrantes del plantel.
Lamentablemente todo esto no ayudo. Parecía que Arsenio había tenido un déjà vu porque se sintió defraudado desde sus entrañas sin que el DT haya dado la formación inicial. El sentimiento de pertenencia que había forjado en los entrenamientos, lo dejó de lado. Las palabras eran palpables: “hoy no te voy a poner, va a ingresar Martín. Si queres acompáñame en el banco de suplentes”. La vida futbolística de este precoz adolescente había perdido su razón de ser. La tristeza junto con la ira no sabían por donde salir, querían expresarse. Las cuerdas vocales pronunciaron en un tono suave: “Esta bien, no hay drama”. El ritmo cardíaco lo delataba, estaba mintiendo. Su único fin era jugar.
Caminó hasta el banquillo con la cara hacia abajo. Sus padres concurrieron para ver a su hijo, quien no sabía cómo decirles semejante noticia. La rabia y el nudo en la garganta no lo dejaron hablar. Ni una sola palabra podía disipar de su boca. Bastó con explicarles que iba a estar al lado de los auxiliares.
Un pitazo del árbitro marcó el nacimiento del partido. La baba se le caía de la boca al divisar la pelota cerca de sus pies. Quería tocarla un ratito, patear un tiro libre o darle un pase al delantero para que ejecute el gol. Mientras tanto, Alberto Ortiz a los gritos controlaba a sus once predilectos.
Los escoltas, que se encontraban en el sitio fuera del terreno de juego, le pedían la hora porque era el único que tenía reloj. Por suerte, tuvo algo con que entretenerse: el DT solicitó su ayuda, designándolo como su ayudante de campo. Las manos de este novato tenían el control absoluto del agua y del aerosol mágico que calma los dolores.
El hábito era siempre igual y consistía en salir corriendo del banco a ayudar a los players. Darles las palabras de aliento y ponerle agua junto con el aerosol psicológico. Todo pasaba por una cuestión de tiempos y de estrategia.
Arsenio Echevarría se convirtió en “el buen samaritano”, reclutando a las personas hasta el costado para que se puedan recuperar lo más rápido posible y de esta manera volver al campo de juego. La expresión más mencionada fue “trae agua”, mientras que “gracias” fue la menos pronunciada.
Un defensor tenía acalambrado el pie derecho y demandaba una audiencia con el ayudante de campo. El refrán se hizo realidad: en casa de herrero, cuchillo de palo. El problema tenía solución, pero quien la debía aplicar no la sabía. Por lo tanto, la hinchada desde un camión empezó a dictarle la receta curativa.
De regreso al banco de suplentes, un dolor fuerte en el pecho hizo disminuir su respiración, imposibilitándole toda clase de movimiento. Debía quedarse quieto. A falta de pocos minutos, los jugadores seguían fingiendo en el medio de la cancha y la presencia del “flaco” tardaba más de lo normal.
Finalmente, el encuentro terminó 1 a 1. Todos se saludaron, mientras que la anatomía de este neófito quedó estancada en el predio. El plantel retornó a su lugar de procedencia. El inexperto ayudante de campo aprovechó la ocasión y se fue con sus padres. La noticia no tardó en llegar. “Me duele el pecho”, fueron las escasas palabras que salieron de la boca del pibe.
Llegaron a la Capital Provincial de la Juventud y se dirigieron sin demoras a la Clínica. El problema salió a la luz en seguida, cuando la doctora de turno pidió una placa RX. Inmediatamente, diagnosticó un neumotórax. Su pulmón izquierdo no aguantó más, perdió alrededor del 25% de la capacidad respiratoria. Una mala pasada le había hecho el deporte más lindo del mundo a este humilde siervo.
Todo parecía una utopía, un sueño. Las ganas de acariciar el balón, de colocarse los botines para salir a la cancha y estar en Primera División fueron los motivos que se acumularon y estallaron.
El tiempo pasó. Arsenio Echevarría, ya recuperado, observa el futbol desde otro punto de vista con una mirada de comentarista. No estará más en el terreno de juego pero aprendió que siempre de las cosas malas hay que buscarle el lado positivo. ¿Qué hubiese pasado si Alberto Ortiz lo ponía en la formación inicial contra 25 de mayo? ¿Hubiese sido nuestra musa inspiradora?

El mate, un amigo fiel



Compañía de los días solitarios,
que desde temprano despojas el rico aroma.
Creador de sentimientos felices,
renueva nuestra nostalgia juvenil.
Enemigo de las soledades,
derrama tu espíritu de unidad y amistad.
Contágianos de tu asombrosa virtud,
la de no discriminar.
Perdónanos si por las noches te abandonamos,
queremos dejarte meditar.
Liberador de los malos pensamientos,
has que con tu sabor dominemos la lengua.

No nos desampares cuando estamos reunidos en comunidad.
Sólo con tu presencia, podremos construir nuevos mundos.
Instaura tu cultura sobre nuestras almas,
para que podamos vivir en armonía.
Permítenos llevarte a otros horizontes,
y presentarte ante otros mortales,
que desconocen tu existencia.


Gracias Dios porque lo hiciste oriundo de nuestra Nación.
Elegiste tierras argentinas para asentarte,
porque considerabas al gaucho el mejor cebador.
Conociste desde Entre Ríos hasta Tierra del Fuego.

De generación en generación estas en cada hogar.
Podrán clasificarte de muchas maneras,
pero seguirás siendo uno sólo.
Dulce o amargo, con manzanilla o cáscara de naranja.
Llegaste al punto de querer entregarte por completo a los chicos,
te servían con leche y eras el desayuno de los precoces niños.

Eres el desvelo de los estudiantes,
nerviosos en sus horas previas a rendir.
Eres el motivo principal por el cual la gente se congrega.
Eres la bebida placentera para quien no tiene sed.
Concédeles una oportunidad más,
a quién no sabe tratar contigo y destruye tu estructura.

El pueblo argentino se levanta en tu honor.
Reivindica tu nombre desde sus orígenes.
No nos enojamos si cambias de cebador.
Lo que nunca vamos a aceptar es que nos abandones.
Simplemente, gracias “mate”.

Fernando Cáceres al borde del abismo




El ex jugador de futbol está en coma farmacológico tras un disparo en la cabeza. Cuatro hombres intentaron robarle el BMW en el que viajaba junto a una mujer. Daniel Scioli pide que se baje la imputabilidad a 14 años.

La lluvia invadía la localidad de Ciudadela el 1° de noviembre de 2009. La oscuridad acechaba por los barrios porteños, especialmente en la Avenida Gaona, donde circulaba el ex jugador de fútbol, Fernando Cáceres acompañado de una mujer, Laura Vonderheide. Eran las tres de la madrugada y la música lenta reinaba en el BMW, que paseaba por las desiertas calles.
El volante central venía de Merlo y se dirigía a una reunión con amigos cuando, de repente, fue interceptado por al menos cuatro hombres armados que bajaron de un Fiat Siena. Uno de los delincuentes le apuntó y lo amenazó con el objetivo de robarle el lujoso automóvil.
Asimismo, el ex integrante de la Selección Argentina con mucho nerviosismo y una respiración acelerada, tomó el volante y en su primer movimiento realizó una inmediata marcha atrás. La respuesta de los jóvenes no tardó en llegar: le dispararon dos tiros a través del parabrisas, siendo el ojo derecho el órgano lesionado junto a una fractura en el cráneo. Los criminales huyeron espontáneamente.
Los asaltantes le habían robado el Fiat Siena a un remisero minutos antes de interceptar al player y lo tenían de rehén detrás del coche.
Cáceres perdió el control del BMW y chocó contra un cartel de publicidad. Desde ese momento, quedó en coma. Inmediatamente fue trasladado al Hospital Ramón Carrillo. Aquí fue intervenido quirúrgicamente para intentarle sacar la bala pero los médicos desistieron a la propuesta por consecuencias contraproducentes.
8Por su parte, el viceministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Alejandro Collia, le manifestó a los familiares y amigos el último parte médico a la fecha: “está muy grave con un coma farmacológico, pero muestra estabilidad en algunos parámetros neurológicos que permiten algún grado de optimismo. Se encuentra estables y los cuadros febriles se redujeron.”

El Gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, enterado de lo ocurrido se dirigió al Hospital para ver el estado de salud del ex jugador y declaró que “los delincuentes no dejen la cárcel.” El mandatario porteño le reclamó al Congreso que baje la imputabilidad a 14 años: “Acá no estamos hablando de mano dura ni blanda, sino de Justicia.”
Mientras tanto, el ministro de Seguridad y la Policía Bonaerense junto al fiscal de San Martín, Marcelo Sendot, realizaron allanamientos en Fuerte Apache donde detuvieron a siete personas. Entre ellas había dos menores de edad. En el desarrollo de los operativos, secuestraron armas de varios modelos y calibres. Los dos adolescentes detenidos por el asalto a Fernando Cáceres declararon su inocencia ante el fiscal del Fuero Penal Juvenil de San Martín, Fabián Hualde. Además, argumentaron que durante la madrugada del 1° de noviembre se encontraban en distintos boliches.

Experiencia 100 %

Fernando “el negro” Cáceres se destacó por su capacidad técnica, aptitud tiempista, velocidad de salida y por ser un excelente marcador central. Tuvo un prospero paso por Argentinos Juniors, River Plate, Boca Juniors e Independiente de Avellaneda. En Europa también tuvo su reconocimiento: el pase al Zaragoza de España (consiguió la Copa del Rey en 1994 y la Recopa en 1995) y por último en el Celta de Vigo.
En la Selección Argentina estuvo al mando de Alfio “Coco” Basile en la Copa América en Ecuador en 1993 y al año siguiente, convocado nuevamente para disputar el Mundial de Estados Unidos.
El asalto a un ex futbolista expone otra vez la problemática de la inseguridad donde influyen la pobreza, la marginación, la droga y el desempleo junto a un mal desempeño policial. Es necesario crear y asumir nuevas políticas basadas en criterios técnicos que defiendan los derechos humanos.

Ramírez, semillero de deportistas



Parte III



Las instituciones deportivas no sólo crecen y se desarrollan a partir de sustentos económicos sino que también lo hacen con la pasión, las ganas y el empeño que le ponen cada miembro a las actividades.


Entre la historia y la actualidad

Un domingo 1 de julio de 1945 nace una de las instituciones netamente futbolísticas de General Ramírez. El Club Deportivo Nobleza creció de la mano de un grupo de pibes que les gustaba jugar al fútbol. El objetivo fue al comienzo uno sólo: disputar partidos con equipos de otros barrios los fines de semana.
El actual presidente de la entidad, Carlos Rodríguez, en una entrevista revivía con nostalgia aquellos momentos. En los comienzos de esta fervorosa pasión, “Los Loros” fue el primer nombre que adquirió. Dicho seudónimo fue propuesto provisoriamente porque la pelota tenía como símbolo este animal.
Los chicos ansiosos de jugar tenían todas las ganas junto a las destrezas que lo acompañaban pero les faltaba lo primordial: la pelota. Fue así que se juntaron los Sres. Enrique Támola y Alejandro Bauer para regalarles una pelota de cuero n° 3.
Un artículo del 50° Aniversario de Nobleza publicado por el diario El Observador, narra uno de los primeros encuentros disputados entre los solteros y los casados. Entre las personalidades de la época figuran: Felipe Aquino, Enrique Müller, Guillermo Flotauer, Alejandro Klauser, “Teja” Támola, Alejandro Bauer, Enrique Támola, Reinaldo Poria, Pubi Waigandt, Eduardo Erbel, Alejandro Eisenach, entre otros.
Los encuentros eran elementales para seleccionar a los jugadores que integrarían la banca de la Primera División. Las camisetas presentaron los colores y la forma a la de Boca Juniors. Las simpatizantes femeninas no jugaban pero era vital su participación en el diseño de indumentaria.
El plantel de “Los Loros” estaba cansado de enfrentarse a los mismos rivales, entonces acordaron la idea de hacer un amistoso con el Club 9 de Julio de Algarrobitos. El traslado de los 11 players y algunos hinchas fue en carro. Todo terminó en empate.
Con el paso del tiempo, ese grupo de pibes que sólo quería jugar al futbol se fue consolidando. Querían mucho más. Necesitaron generar ingresos para saldar los distintos gastos que dejaban los encuentros. La solución no tenía nada que ver con el deporte. Los bailes eran una de las entradas de dinero.

El club necesitaba una mejor identidad. Un nombre que los identifique como entidad organizada y seria. La Comisión Directiva ya estaba formada y es aquí donde se reunieron para acordar los últimos detalles. Nobleza apareció como una posible alternativa ya que representaba valor, hombría, espíritu de los sano. Los integrantes del Club no tardaron en dar Quórum.
Otra versión del nombre Nobleza, según nos contaba Carlos Rodríguez, surge donde actualmente está ubicada la institución en calle Moreno. Allí había un almacén de ramos generales de la familia Támola y venía un viajante de la empresa Nobleza Piccardo (una de las compañías tabacalera con más trayectoria en el mercado argentino) que pidió que le pongan dicho nombre por la empresa.
En 1995 se crea la cancha de Bochas con su respectiva Subcomisión.
Actualmente, el Club Deportivo Nobleza participa en la Liga Departamental de Futbol de Nogoyá con las categorías Sub 17 y Primera División.
En futbol, Sub 17 cuenta con 28 jóvenes que en algunas circunstancias llegan a debutar a la máxima categoría. La Primera División dispone de 32 jugadores. Ambas categorías consiguieron mucho en cuento a títulos. En la memoria quedará, por ejemplo, la hazaña en 1984 de primera o en 2006 el campeonato conseguido por la Sub 15.
Los socios pagan una cuota mensual de $3 para ayudar a mantener el club. Hoy la entidad deportiva cuenta con 92 socios activos.
Nobleza crece y es una muestra clara de que la constancia es un componente elemental para forjar una institución. La ambición de jugar al futbol nunca desapareció y debido a esto necesitaron organizarse para salir a enfrentarse con los mejores de la zona.

Por José F. Prinsich