sábado, 6 de julio de 2013

Bem Vindo ao Brasil

Cuatro ramirenses de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús participarán de la Jornada Mundial de la Juventud. La misma se realizará en Rio de Janeiro y contará con la presencia del Papa Francisco. El encuentro será del 23 al 28 de julio. Además, el Arzobispo de Paraná, Mons. Juan Alberto Puiggari, despedirá con una misa a todos los entrerrianos de la diócesis que viajen.

La JMJ se realizará del 23 al 28 de julio en Río
Falta poco más de dos semanas para que la ciudad de Rio de Janeiro viva una experiencia única y se convierta en el centro de todas las miradas a nivel mundial. La razón de esta esperada cuenta regresiva nada tiene que ver con la Copa de las Confederaciones, el Mundial de Futbol o los Juegos Olímpicos sino con la realización de la Jornada Mundial de la Juventud, donde participarán miles de peregrinos provenientes de 190 estados. Dicho evento, organizado por la Iglesia Católica e impulsado por Juan Pablo II en 1984, será presidido por el Papa Francisco, primer Sumo Pontífice de Latinoamérica, y se extenderá del 23 al 28 de julio.
La cercanía con el territorio brasileño, la afinidad hacia la figura del cardenal Jorge Mario Bergoglio y la posibilidad de encontrarse con jóvenes de todo el mundo a través del mensaje de Cristo, son algunos de los motivos por los cuales unos 30 mil argentinos estarán viajando a Brasil. De esa delegación, unos 700 jóvenes partirán desde la Diócesis de Paraná, que estará integrada por cuatro ramirenses de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús: Brígida Zapata (17), Victoria Heffling (35), Evangelina Azcarate (38) y Mirta Sayavedra (63).

La iniciativa
Brígida, Victoria, Evangelina y Mirta estarán en la JMJ
            En agosto del 2011, se llevó a cabo la última edición de la JMJ en Madrid. En aquella ocasión, el representante de Cristo en la tierra era Benedicto XVI. Muchos argentinos se quedaron con las ganas de asistir y solamente pudieron observar las celebraciones a través del televisor. Pero, una vez enterados de que la jornada del 2013 se iba a realizar en tierras cariocas, diversos grupos parroquiales se dispusieron a organizar la travesía.
Un año y tres meses más tarde de lo sucedido en España, Brígida Zapata, estudiante del Instituto D-176 “Madre de Jesús”, había escuchado que otras iglesias de la zona estaban programando para ir. Conocida la iniciativa, la joven llevó la propuesta a su propia parroquia, donde no dudaron en decir que sí, más teniendo en cuenta que las posibilidades económicas eran muy accesibles para poder concretar tal anhelo (con 4.000 pesos estaba incluido el traslado, la inscripción, el hospedaje y la comida). Pero, al consultarles a los organizadores, le dijeron que los cupos ya estaban completos. Entonces, a partir de ese momento, iniciaron la ardua tarea de encontrar a alguien que los lleve a Rio. En la Pastoral de la Juventud de Paraná finalizó esa búsqueda. 
Para poder abonar la inscripción, las cuatro peregrinas de General Ramírez tuvieron que realizar diferentes eventos para solventar los gastos. “Sabíamos que era un encuentro donde se juntan millones de jóvenes con un mismo fin, encontrarse no sólo con Cristo sino también con su vicario que es el Papa. Pero vos siempre lo ves desde lejos porque no sabes si te van a dar las posibilidades económicas para llegar”, expresó la benjamín del grupo quien “saliendo de una misa escuché un testimonio de un sacerdote que también había estado en la jornada y ahí yo les empecé a hablar a mis papás de que tenía que ir”.
Cuando todavía restan 18 días para la Apertura en Copacabana, las expectativas crecen aún más cuando se escuchan los testimonios de gente que presenció la JMJ. Estar presente en este encuentro, que se realiza cada dos o tres años en diferentes sedes del mundo, hace que determinadas cuestiones de la vida cotidiana pasen a un segundo plano. “Uno sabe que va a una misión, entonces tiene que ir dispuesto a lo que Dios te ponga adelante. Por eso, el obispo nos remarcaba que lo importante es vivirlo desde el estado de gracia. Si vos te preparas espiritualmente, tanto lo físico como lo económico se vuelve secundario”, manifestó Victoria.
El carisma del Papa Francisco motivó a muchos feligreses a concurrir a esta jornada. Las oriundas de la Capital Provincial de la Juventud, al momento de confirmar su asistencia, no percataban que un argentino podía llegar a ocupar el lugar del cardenal Joseph Ratzinger en el papado. “Sabiendo que es un papa argentino y que esto nunca pasó, es como que uno va con muchas expectativas y alegría. Es como que uno se siente más representado. Si bien el papa es de todos, no es de los argentinos solamente, pero escucharlo a él es otra cosa”, sostuvieron.
Por su parte, Brígida en diálogo con La Ciudad  mencionó que “ya le venía teniendo bastante afecto a lo que era Benedicto. Si bien yo pensaba verlo a él, primero fue toda una sorpresa cuando dejó y después a los días cuando se anunció que Francisco iba a ser el nuevo papa. Ahí como que te sentís representado, lo ves más cercano a vos”.

A prepararse
La prejornada se desarrolló en Paraná 
            Brígida, Victoria, Evangelina y Mirta tienen muchas cosas que las diferencia unas de otras como la edad, los gustos y los oficios que desempeñan pero la vida las unió para que compartirán la misma experiencia. Las cuatro integran el grupo de la Sagrado Corazón de Jesús, Emaús, y piensan ir a Rio de Janeiro para escuchar el mensaje que tiene Dios para cada una de ella y, posteriormente, transmitirlo a toda la comunidad. Por eso, mañana 6 de julio, el Arzobispo de Paraná, Mons. Juan Alberto Puiggari, celebrará la Misa de Envío para todos aquellos que concurran desde la Diócesis de Paraná a la Jornada Mundial de la Juventud. Será a las 19 en la Catedral de la ciudad capital.
            El pasado domingo 23 de junio, en el Instituto Mercedarias de la capital entrerriana, se desarrolló la segunda prejornada de cara a los preparativos para viajar. La ocasión fue fundamental para conocerse, ver el cronograma de actividades y reflexionar sobre tal acontecimiento. El colectivo hacia Brasil partirá el viernes 19 de julio y se hospedarán en clubes, instituciones y escuelas de Rio de Janeiro. “Nosotros ya venimos contando los días desde el año pasado pero la alegría de estar allá es como que se la transmitís a tu familia y, en cierto modo, ellos también se van a encontrar allá”, lanzaron las emausistas.
            Por la mañana, los obispos darán catequesis para todos los inscriptos. Por la tarde, se llevarán a cabo las actividades culturales como obras de teatro, recitales, etc. Todos los días habrá misas en diversos idiomas con radios transmitiendo en vivo. El sábado 27 será la Vigilia con la presencia del Santo Padre y al día siguiente se celebrará la misa de envío en Campus Fidei. De la Clausura participarán los argentinos Axel y Soledad Pastorutti. Para este año, el lema será: “Id y haced discípulos a todo el mundo”.
            “A las personas con las que uno está y comparte les pedimos que recen porque si bien uno está rezando y pone toda la alegría y fuerza en esto, pero sabemos que siempre hay inconvenientes o cosas que escapan de las manos de uno. Cuanta más oración la gente pueda hacer es mejor no solo por nosotras sino por todos los jóvenes. Y después de esto viene la misión de cada uno. Vamos a fortalecernos. Tenemos que volver y acerca la gente a la iglesia, a Dios. Es como que uno va con las pilas cargadas para ver qué es lo que nos espera. Todo encuentro con Cristo sabemos que es hermoso, siempre va a haber algo distinto. Nosotros, por ejemplo, hicimos la misión en Camps. Fui una linda experiencia. Después hicimos otra en Isletas. Si bien ni Camps ni Isletas son iguales que Brasil, pero si vos vas dispuesto para compartir o conocer es hermoso”, finalizaron.
            Para la JMJ 2013, los jóvenes de la Diócesis de Paraná le harán entrega de un obsequio muy especial a Su Santidad cuando estén en Rio de Janeiro. Será el “Jesús, Buen Pastor” tallado a mano. La idea fue de un sacerdote de Villaguay, perteneciente a La Casa Padre Lamy de Oro Verde, mientras se encontraba en plena adoración al Santísimo. Él sentía que tenía que ir a la jornada para hacerle llegar el regalo a Francisco. Pero, las inscripciones cerraron y otras cuestiones le imposibilitaron el viaje.

            Por gracia de Dios, hace algunas semanas atrás, en otra adoración tuvo la misma sensación de hacerle entrega de un Jesús tallado al papa. Al día siguiente de lo sucedido, le confirmaron que estaría en Brasil. Para la misa de envío en Catedral, cada feligrés dejará marcado un puntito en esta obra de arte para ser ofrecida al representante de Cristo en la tierra.

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