domingo, 21 de abril de 2013


Día del Niño por Nacer
Padres, adolescentes y algo más

Daniel Paéz y Patricia Sheridan disertaron sobre “Educación en el amor para los hijos. Transmisión de valores”. Fue en el marco de los festejos por la Fiesta Patronal del Instituto D-176 “Madre de Jesús”.

El sábado por la tarde se llevó a cabo una charla sobre “Educación en el amor para los hijos. Transmisión de valores”. La misma fue dada por el matrimonio de bioquímicos, Daniel Páez y Patricia Sheridan, de Rosario del Tala. La disertación estuvo enmarcada dentro de los festejos por la Fiesta Patronal del Instituto D-176 “Madre de Jesús”, en conmemoración del Día del Niño por Nacer, que se celebró el 25 de marzo.

Hoy, un padre de familia está sometido a muchos retos desde educar a sus hijos hasta asistirlos en la parte espiritual, física y emocional.
El tema que escuchamos, que se llama “No basta”, está bueno para meditar esa letra en familia porque no basta darle todas las cuestiones materiales. Necesitamos mirarle a los ojos a nuestros hijos, transmitirles nuestro apoyo, comprensión y paciencia para ser hijos valientes, templados, que puedan ir a contracorriente. Dice un dicho de Chesterton que solo el río arrastra hojas secas y ramas muertas pero solamente los peces vivos nadan a contra corriente. Entonces, como papás, que hemos tenido la gracia de tener niños que el Señor nos ha regalado, debemos hacer hijos valientes para que naden a contracorriente en este mundo loco, muy rápido, veloz y que estamos viviendo con tanta tecnología pero pocos diálogos, pocos mimos y caricias. Hay pocas mariposas en la panza, me decía una mamá recién. A nosotros se nos bailaban las mariposas cuando estábamos con nuestro amado. Ahora, parece ser que las mariposas ya han dejado de existir pero tener que tratar de hacer volar de nuevo esas mariposas y enseñar a nuestros hijos a amar, a ese amor grande, gigante, que es posible y que nos hace felices. Que la familia pueda ser de nuevo la cuna de esos niños, que uno ha soñado con tenerlos cuando nos casamos y que, después de tenerlos, tenemos que empezar a soñar también los sueños que ellos deben soñar porque uno de los temas que tratamos en la charla, justamente, fue la falta de metas y de sueños en los adolescentes. Dice Pilar Sordo en uno de sus libros que los adolescentes han dejado de soñar, se han olvidado lo que es soñar. Entonces, nosotros como adultos dejemos de trabajar tanto, dejemos un poco el materialismo de lado y empecemos a soñar con nuestros hijos para que ellos puedan empezar a volar también con sus alitas y a sentir las cosas lindas que hemos sentido nosotros cuando también soñábamos y hacíamos planes para un futuro.

¿Padres flexibles, exigente o un punto medio?
Tenemos que buscar ese punto medio y quizás sea lo más difícil. O somos muy flexibles o nos pasamos al otro extremo. Yo soy mamá, en este momento, de una niña de 18 y un varón de 16 y les aseguro que en nuestros 22 años de casados quizás sea el momento de más fortaleza que estamos teniendo en el Señor porque antes de decir un no o un sí, lo primero que hacemos es hablar entre nosotros dos, papá y mamá. Entonces, ese si o ese no quizás pierda ese acartonamiento que tiene de primera, cuando uno no lo piensa y sale un si o un no más dialogado. Ahí creo que está el secreto que nuestros hijos comprendan la severidad o la alegría de tener el permiso o la severidad de no tenerlo.

Actualmente vemos a los padres salir con sus hijos al boliche, contactarse por facebook o vestirse de la misma manera ¿Pueden ser amigos padres e hijos?
No tenemos que ser amigotes de nuestros hijos. Tenemos que ser amigos para quererlos, amarlos, mimarlos, para acostarnos en la cama con ellos para charlar, para jugar y reírnos. Pero no amigotes desde el punto de vista de que vamos juntos y después ninguno de los dos cuenta nada. Ahí perdemos totalmente la autoridad y ese hijo nunca va a respetar a un padre que comparte lo mismo y que se viste igual tampoco, que comparta la ropa la mamá y chica tampoco. O sea, perdemos autoridad desde el punto de vista moral y ético. Somos padres y nuestros hijos van a ser nuestros hijos.

Uno de los miedos de los adolescentes es el control por parte de los padres en las redes sociales.
Yo soy una de las mamás que se hizo facebook cuando mi hija se hizo facebook. He controlado la cuenta de mi hija. Tengo la contraseña de los dos hijos pero uno controla, o debe controlar, hasta que aprender a confiar en ellos. Entonces, cuando me di cuenta las páginas que abría mi hija o de los amigos que tenía o las charlas que tenía con el chico que le gustaba, con otros amigos. Me tranquilicé, sigo teniendo facebook pero no le chusmeo las cosas. Yo creo que es importante que nuestros hijos se sientan vigilados porque esa vigilancia es amor también. Ellos se sienten amados y cuidados porque lo que nosotros le dijimos a nuestros hijos es que nosotros los íbamos a cuidar y que por eso yo iba a mirar los accesos que ellos tenían y, por supuesto, todo bajo control.

¿Cree que la sexualidad, el alcohol, las drogas y los vicios son temas tabú o difíciles de hablarlos con los hijos?
Siempre las adicciones van a ser temas muy complicados y dolorosos en una familia porque un adicto no es un problema del joven nada más sino que es un problema de toda la familia y la terapia es de toda la familia. Las cuestiones que se viven de dolor son de todos, como también las alegrías. Pero son más cuestiones de dolor que de alegría. El desinhibirse sexualmente con el alcohol y la droga, que es lo más común el fin de semana con los chicos,  es complicadísimo porque si los chicos arrancan sus salidas y piensan que la vida de ellos va a depender su felicidad de ello es una locura y uno como adulto le tiene que hacer entrar en razón, de que no es así, que nos podemos divertir sin estar totalmente inconscientes, sin drogas. Si entramos en ese círculo vicioso es muy difícil de salir. Tenemos pilas de familias destrozadas por esas adicciones y eso sucede en todos los pueblos pequeños, ciudades grandes. Los casos de HIV también, que se mantienen en secreto pero que también están dando vuelta a nuestro alrededor y que dicen las estadísticas que no falta mucho para que todos tengamos algún cercano, amigo o familiar, enfermo de HIV. Tenemos que reaccionar como padres, como docentes, hermanos mayores o novios para aprender a comportarnos como corresponde con la autoridad, el respeto, el amor, la paciencia pero también imponer respeto. Hay que respetar a las mujeres y las mujeres respetar a los hombres. Entonces, enseñar a nuestros hijos todos esos valores que hacen que podamos vivir mejor.

Festejos por la calle
Los alumnos de dicha institución educativa salieron a recorrer las diferentes arterias de la ciudad con el objetivo de concientizar a la gente sobre el Día del Niño por Nacer. Los estudiantes diseñaron folletos y afiches que tuvieron como lema: “Yo le digo sí a la vida”.

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